Santo Domingo. Memphis impuso autoridad y energía desde el salto inicial para asegurar el último boleto a los playoffs, venciendo con claridad 120-106 a unos Dallas Mavericks sumidos en el caos, tras una temporada marcada por el controvertido traspaso de Luka Doncic y una serie de decisiones que hoy los tienen eliminados.
La victoria de los Grizzlies tuvo como clave un inicio arrollador, con un primer cuarto de 39-24 y un despliegue coral de talento. Jaren Jackson Jr. lideró con 24 puntos y 7 rebotes, secundado por Desmond Bane (22 puntos, 9 asistencias), Ja Morant (22 puntos, 7 rebotes y 9 asistencias, jugando infiltrado tras una lesión), Zach Edey y Scotty Pippen Jr.. Incluso el español Santi Aldama aportó desde la banca con 11 puntos.
En contraste, Dallas vivió otra noche oscura. Con Kyrie Irving lesionado, Doncic en los Lakers y un equipo sin identidad, todo el peso cayó sobre un Anthony Davis heroico pero solitario, quien terminó con 40 puntos y 9 rebotes pese a molestias físicas. Nadie más dio la talla: P.J. Washington y Dereck Lively se fueron sin anotar, y el equipo falló el 68% de sus triples, además de perder la lucha por los rebotes 50-36.
El proyecto liderado por Nico Harrison queda en entredicho, especialmente tras justificar la salida de Doncic con la frase: “la defensa gana campeonatos”, mientras Memphis les encestaba 96 puntos en tres cuartos.
Ahora los Grizzlies, que entran como octavos del Oeste, se preparan para enfrentar este domingo a los poderosos Oklahoma City Thunder, líderes de la conferencia con el mejor récord de la liga. Mientras tanto, los Mavericks se marchan con una temporada histórica por las peores razones.
